Cuando la presidenta Cristina Fernández vino a Córdoba por el aniversario de Renault Argentina, toda la prensa concentrada de la provincia (La Voz del Interior, Cadena 3, Canal 12, etc) destacaron que el ex gobernador José Manuel De La Sota había viajado desde Buenos Aires compartiendo avión con sus ministros.
Esta información, correcta, fue utilizada para vender una idea incorrecta: que el ex mandatario provincial está “partiendo confites” con el Gobierno Nacional y que por lo tanto, podría ser el candidato a la gobernación de “todo el peronismo cordobés” el año próximo.
Esta especie, hace su efecto en las filas de quienes militan en el Frente para la Victoria y otros espacios enrolados en la defensa del modelo nacional y popular. Quienes son justicialistas, ceden a la tentación del “peronismo unificado” tras la figura de De La Sota y quienes no lo son se horrorizan ante tal posibilidad.
Lo cierto es que De La Sota viajó en ese avión porque era fletado por Renault Argentina, empresa que no pudo menos que invitarlo por su condición de ex gobernador de la provincia. Esa viaje compartido, producto de una persistente operación, pasó a ser un elemento importante de la campaña que el delasotismo desarrolla desde hace algún tiempo en pos de inmovilizar y debilitar a la estructura que los defensores del modelo nacional y popular vienen construyendo en Córdoba.
¿Qué es el justicialismo hoy?
La muerte del ex presidente Néstor Kirchner sacó a la luz pública algo que percibíamos claramente quienes trabajamos con información política: que las acciones de gobierno concretadas desde 2003 hasta la fecha, eran la expresión de un movimiento político de nuevo tipo, claramente orientado hacia una mejor distribución de la riqueza, a la real democratización de las instituciones (en lo interno) y a la unidad latinoamericana (en lo externo) como paso necesario para garantizar la verdadera independencia del país y la región. Este modelo se basa en una alianza de sectores políticos y sociales que excede holgadamente los estrechos márgenes del partido justicialista. Y más aún, los del partido justicialista de Córdoba, que ha demostrado en los hechos ser uno de los principales opositores a las medidas de gobierno más avanzadas de Néstor Kirchner y Cristina Fernández.
Hoy, por hoy, el PJ aparece como una constelación de caudillos provinciales que – en mayor o menor medida – encarnan proyectos diferentes. Tenemos el PJ entrerriano con el gobernador Sergio Uribarri, perfectamente enrolado en el modelo nacional y popular, pero también tenemos al PJ de santa Fe que, con Carlos Reutemann a la cabeza, comparte el criterio “empresarial” del PJ cordobés de De La Sota y Juan Schiaretti. Incluso el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Sáa, sostuvo en Bell Ville que Néstor Kirchner “usurpó” la presidencia de ese partido, con lo que puso en evidencia lo que piensan estos caudillos por quienes ejecutan este modelo nacional y popular. Piensan lo mismo que pensaban José López Rega y la CGT vandorista de la JP y el peronismo revolucionario de los ´70: Que eran “unos zurdos infiltrados”. Cualquier tentativa de negociación con este verdadero partido del orden conservador que viene a ser el PJ, sólo va a contribuir al debilitamiento de la alianza que sostiene a lo que se da en llamar “el kirchnerismo”.
Internas ¿si o no?
El compañero Gonzalo Pedano, en un artículo publicado en el semanario Nueva Tribuna de Bell Ville, sostiene que la misión de los peronistas encolumnados en el “kirchnerismo” es la de “recuperar el partido justicialista para el campo nacional y popular”. Gonzalo entiende que para ello, es necesario disputar en internas la conducción del PJ.
Para quien escribe, proveniente de otra expresión partidaria, esa disputa puede ser innecesaria y hasta contraproducente. El PJ cordobés (y también el de Bell Ville) ha demostrado el año pasado que ya no es una “herramienta electoral” (como la definía Juan Domingo perón) capaz de garantizar una victoria. Eso, por un lado. Y por el otro, este PJ maneja un aparato político legal de envergadura que le garantiza ganar en las internas a como de lugar ¿Cómo siguen los sectores de extracción peronista, después de un probable revés en la interna del PJ, construyendo por fuera de esa estructura a la que han reconocido y legitimado concurriendo a tales elecciones?
El mismo De La Sota ha demostrado, en la práctica, como el PJ cordobés a veces se vuelve inviable como herramienta de construcción política: siempre fue a elecciones provinciales con alianzas (Frejudepa, Frejudeso, etc) y usando la personería de otras fuerzas políticas (democracia cristiana) cuando la estructura del PJ le era adversa.
En el caso del “kirchnerismo”, la cuestión es más grave: a De La Sota lo separaban del PJ sólo cuestiones de posicionamiento, a nosotros nos separan cuestiones políticas e ideológicas de peso. Aún ganando (cosa muy improbable) las internas, los “kirchneristas” no podemos pensar que ese justicialismo derechoso nos vaya a acompañar.
Juan Domingo Perón (conviene citarlo en el Día de la Lealtad), sostenía que lo esencial era “el movimiento peronista”. Los nuevos tiempos están demostrando que ese movimiento (peronista, nacional y popular, de liberación o como gusten llamarle), está pasando muy lejos de la estructura caudillesca y gerencial del PJ cordobés.
Elecciones o proyectos
Ya se dijo que el PJ cordobés no garantiza ninguna victoria. Es más: la confluencia del “kirchnerismo” detrás de De La Sota, garantiza que un buen número de sus votantes se incline hacia otras ofertas electorales.
En este punto, es bueno recordar una frase de la diputada Nora Bedano, pronunciada durante una reciente visita a Bell Ville: “De nada valen ciertos acuerdos o consensos para atender lo urgente (lo electoral) sino se sabe para que o sólo para garantizar que nada cambie. Para nosotros lo importante pasa por sembrar un equipo de hombres y mujeres preparados para gobernar de una manera distinta”.
Guste o no, el “kirchnerismo” de Córdoba sólo tiene una opción válida: ir a las elecciones provinciales y municipales con candidatos y propuestas propias. Eduardo Accastello en la provincia y Abraham Galo en Bell Ville, aparecen como referentes indiscutidos para dar la pelea en el Distrito y la ciudad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario